Unidos para frenar el acoso
La comunidad escolar implementa medidas para prevenir los conflictos y detener la escalada de agresiones.
Elizabeth tiene 13 años y ha sido víctima de acoso escolar. A los 11 años, sus compañeros le pegaron, la insultaron y le robaron. Lo denunció, pero su entorno no le creyó. " Los padres de los acosadores hicieron vista gorda y negaron que sus hijos fueran acosadores. Finalmente, se cambió al IES Gregorio Marañón, donde el mes pasado protagonizó la obra de teatro Sombra de oro, basada en experiencias de alumnos que han sufrido bullying de primaria y secundaria. "Ya no tengo problemas con mis compañeros, pero hay que visibilizar esta realidad", sostiene con seguridad.
El IES Julio Pérez, de Rivas Vaciamadrid, es otro ejemplo de prácticas dirigidas a abordar la violencia entre menores cada vez más menores.
Desarrollaron un plan de convivencia, nutrido por experiencias exitosas de otros centros, y establecieron dos armas para mantener la armonía dentro y fuera de las aulas: Los ayudantes y los mediadores. Los primeros son alumnos de primero y segundo de la ESO que ejercen de observadores. Ellos detectan problemas donde nosotros no llegamos, ven lo que nosotros no.Los mediadores son estudiantes de tercero de la ESO, que tras un curso de formación, intervienen en el conflicto.
Además, el centro organiza una semana al año para mejorar la convivencia de sus 890 alumnos. Los observadores son los que la planifican. Este año tratarán el tema de la diversidad: sexual, social, académica y física.
No hay comentarios:
Publicar un comentario