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domingo, 16 de abril de 2017


¿Cómo hablar a los niños para aumentar su vocabulario?
 
Aprender vocabulario es de vital importancia para los niños, ya que contribuye a su desarrollo cognitivo y socio-emocional y facilita la adquisición posterior de la lectura. De hecho, uno de los mejores predictores de la habilidad de un niño para aprender a leer y rendir adecuadamente en el colegio es la cantidad de vocabulario que posee en el momento de entrar en la escuela infantil.
Para cuando los niños comienzan el colegio, la cantidad de vocabulario que poseen varía notablemente de unos a otros. Si bien es cierto que la genética juega aquí un papel importante, existe evidencia abundante sobre el peso que tiene el ambiente en la cantidad de vocabulario que usan los niños, la complejidad de las estructuras que emplean y la habilidad que tienen para comunicarse. Aunque son muchos los factores ambientales que están detrás del desarrollo del lenguaje de los pequeños.
Para comenzar, conviene subrayar que es muy importante que los progenitores adopten una forma de hablar a los pequeños que fomente el aprendizaje de nuevas palabras.
Un estudio que siguió de cerca a niños de origen socio-económico alto y bajo desde los 9 meses hasta los 3 años de edad mostró cómo los progenitores del segundo grupo de niños:

·         Oían menos palabras nuevas

·         Recibían más órdenes

·         Oían menos preguntas y menos turnos de palabra

·         Recibían menos respuestas a sus manifestaciones.

Como resultado, para cuando habían cumplido los 3 años, los niños provenientes de familias con ingresos bajos habían escuchado 30 millones de palabras menos y poseían menos de la mitad de vocabulario que sus iguales provenientes de familias con ingresos altos (1Hart & Risley, 1995).

De 0 a 6 meses.
La forma más efectiva de comunicación de los progenitores con el pequeño se caracteriza por exagerar los sonidos y las expresiones faciales para captar su atención. Específicamente, esta comunicación se caracteriza por hablar más despacio, alargar el sonido de las vocales, usar una gama amplia de tonalidades, abrir los párpados y suavizar el rostro.

De 6 a 18 meses.
A esta edad, su lenguaje receptivo precede a su lenguaje expresivo en unos 6 meses. Así, los niños pueden señalar su nariz unos 6 meses antes de que puedan decir la palabra “nariz”. los niños aprenden mejor a partir de conversaciones apoyadas en el presente y centradas en articular la atención entre el cuidador y un objeto que esté dentro de su campo visual o bien imágenes vivas de objetos, personas o animales contenidos en cuentos ilustrados. Los gestos y el señalar con el dedo son también elementos muy importantes en estas edades.

De 18 a 36 meses.
Durante los meses en los que los niños comienzan a caminar, y a medida que sus habilidades cognitivas y verbales se desarrollan, los progenitores pueden ofrecer a los pequeños conversaciones más exigentes. Por ejemplo, formularle preguntas del tipo “qué”, “quién” o “por qué” ayuda al niño a adquirir un vocabulario más amplio y a desarrollar habilidades de razonamiento. El siguiente paso consistirá en incrementar las conversaciones basadas en los turnos de palabra.

Más allá de los 36 meses.
A esta edad, tanto el uso descontextualizado del lenguaje como la introducción de vocabulario menos frecuente han mostrado ser predictores del vocabulario y comprensión lectora futuros del niño (Rowe, 2012). promover en el niño la habilidad de narrar mediante el uso de palabras que cuentan una historia, con un principio, un nudo y un desenlace, es un prerrequisito para la adquisición de la lectura y la capacidad de conversar. Por último, el empleo de preguntas más difíciles del tipo “cómo” o “por qué” favorecen que el niño comience a razonar sobre el mundo y lo mismo sucede al responder a sus preguntas con explicaciones claras que además contribuyen a que el pequeño adquiera nuevos aprendizajes.

Los cuentos ilustrados.
Además de favorecer las relaciones padre-hijo, despertar el gusto por la lectura, mejorar la decodificación de palabras o  promover la comprensión lectora, leer a los niños una manera fácil y eficaz de aumentar su vocabulario. Una de las razones que explican este hecho es que adquieren una sintaxis más compleja y un vocabulario más rico que su habla en otros contextos.
 

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